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A veces es imprescindible la mirada.

 

 

 

Entra y pulsa "me gusta" en nuestra Página de amigos de Miguel y José Antonio Labordeta para que se que haga Justicia a su legado poético y cultural.

 

 

 

 

Relatos, escritos e historias creadas por indicación terapéutica y que antes de tirarlas a basura he pensado que pueden sufrirlas un poco, como un poco me desangré en cada una de ellas.

Carlos Juan Borroy

 

 

 

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Escultura a Labordeta por Mecenazgo Popular

 

 

   

 

El señor D. Antonio Mostalac Carrillo, Presidente del Consejo Consultivo de Cultura y Jefe del Servicio de Patrimonio e Historia Cultural del Ayuntamiento de Zaragoza, nos ha dado luz verde para hacer realidad nuestro sueño.

El artista Alberto Gómez Ascaso, será el encargado de reproducir una escultura de tamaño real en bronce que fundirá la Fundición Hnos. Torres, de José Antonio Labordeta, que se ubicará muy probablemente en el Casco Viejo de la Ciudad. 

 

Una Escultura pagada íntegramente por la ciudadanía como reconocimiento a  su legado y persona.

Próximamente haremos pública la C/C donde se podrán efectuar los ingresos de 10 € y recibirán el Bono-acreditativo de la donación.

 

Gracias por su colaboración.

 

 

jueves, 9 octubre 2014

 

Hemos denunciado ante la Presidenta de la Diputación de Teruel el abandono que sufre el pueblo de Maicas, sin acceso a la telefonía móvil e internet. La base de la mayor operadora telefónica de la falta de rentabilidad por los escasos usuarios del municipio no es de recibo, cuando hablamos de un bien social. Precisamente esa baja tasa de habitantes, en un municipio sin servicios (médico, farmacia, tiendas...) y en su totalidad formada por personas mayores, hacen más imprescindible, si cabe, el servicio solicitado. La respuesta de la Señora Presidenta de la DPT, Carmen Pobo Sánchez, nos tranquiliza y guardamos su recibí.

 

 

 

* * *

 

 

 

El Justicia de Aragón ha tenido a bien atender mi petición de dedicar un espacio en la ciudad al Dr. Fidel Pagés Miravé.
Sé que así, de entrada, puede no sonarles de nada. Al 80 o 90% de los profesionales de la medicina tampoco les suena. Pero este señor, hijo de Huesca, fue médico militar, trabajó en el Desastre de Annual y el sufrimiento que vio en aquellos soldados, muchos de ellos amputados, le llevo a descubrir la ANESTESIA EPIDURAL, fundamental para entender la cirugía hoy en día.
El Hospital de Melilla lleva su nombre y como no podía ser de otro modo, en Aragón (y resto del Estado) es un olvidado.
Zaragoza tiene calles dedicadas a Mario Bross o a la Guerra de las Galaxias. No es serio.

 

miércoles, 8 octubre 2014

 

La Universidad de la vida
Reflexión.-

 

Llevo años matriculado. Y repitiendo algún que otro curso. Una Universidad donde de nada te valen los créditos, donde dejarte llevar por la corriente te lleva al fracaso y a morir en la boca del mar y donde nadar o remar contracorriente te puede convertir en un hombre sabio o un loco.

Licenciarse en esta Universidad es lo más grande que se puede conseguir, una carrera que dura toda una vida y a la que no afecta el Plan Bolonia.

Una Universidad que te enseña a amar, a perdonar, a olvidar, a ser consecuente con tu estilo de vida, a ser humilde, a saber perder y, aún más difícil, a saber ganar.

A saber valorar las cosas pequeñas, que las grandes las valora cualquiera, a regalar una sonrisa a quien está triste y un abrazo al que se encuentra abatido y perdido.

Aprender que todos los seres humanos somos iguales, que los animales son seres hermanos, que una lágrima puede ser mar y tú la isla para mi naufragio.

Una Universidad que te enseña a vivir la terrible soledad de la ausencia y a disfrutar con el reencuentro tras cincuenta años de silencio.

Es la Universidad que hace que ames a tu tierra, a sus gentes, que no olvides nunca de dónde vienes, para comprender mejor quién eres, que tiendas puentes con tus vecinos, que comprendas, aunque no entiendas, su lengua, sus tradiciones, sus valores...

Una Universidad donde nunca se acaba el curso

 

 

miércoles, 13 agosto 2014

 

 

 

ME GUSTA LA GENTE SIMPLE

 

Me gusta la gente simple

aunque yo soy complicado

la gente de casa pobre

y corazón millonario

La que todavía suda,

la que se rompe las manos,

la que se juega la vida por el pan de sus hermanos

 

Me gusta la gente simple

que al vino le llama vino,

la que al pan le llama pan

y enemigo al enemigo

La que se da por entero y no tiene intermediarios

la que comparte conmigo el respeto a los milagros

 

Me gusta la gente simple,

que se levanta temprano,

porque hay que limpiar la calle,

pintar el frente al mercado,

bajar del camión la fruta,

repartir los telegramas,

servir el café, la sopa, pescar,

embolsar la papa,

cortar el árbol preciso para hacer una guitarra

con la que un día el cantor, caminará por la patria

contando la gente simple,

que sin ella no hay nada,

ni siquiera la milonga

que en el mundo me declara

 

Me gusta la gente simple

que hace la silla y la mesa,

los zapatos de mi madre,

el vestido de Teresa

La que ríe fácilmente,

la que fácilmente llora,

la que inocente confía

que un día cambien las cosas

 

Me gusta la gente simple

aunque yo soy complicado

Facundo Cabral

 

jueves, 19 junio 2014

 

 

Vendrán a buscarnos y nos sacarán de nuestras casas.

 

miércoles, 18 junio 2014

 

 

 

Aprender de mí.

Conmigo.

Yo soy y sé querer.

Queriéndome.

Contigo.

Tú y yo.

Nosotros.

No hay más.

No importa nada más.

Yo lo hago bien.

Soy bueno, mejor de lo que creo, mejor que muchos de los mejores.

Tu eres igual que yo.

Entre los dos somos cantidad ingente de bondad y entusiasmo.

Podemos comernos el mundo.

No nos importa lo que piensen los demás, porque somos autosuficientes.

Como el gran Charly García, no necesitamos a nadie alrededor.

Ya no es necesario el ángulo muerto, no importa que el voiyeur haga su sucio trabajo.

Somos.

Queriendo ser.

 

jueves,19 septiembre 2013

 

José Antonio Labordeta

 

Querido José Antonio:

 

Tres años pueden ser una vida o un suspiro. Particularmente creo que la vida fue concebida para las gentes pacientes, las personas que saben aguardar su oportunidad y esperar el momento adecuado para contraatacar.

Tu sabes bien lo que digo, porque has tenido que pasar por situaciones de caos en muchos momentos de tu vida. No puedo imaginarme como afrontarías el momento de retroceso brutal al que nos están sometiendo los poderes en estos instantes, donde por momentos las personas dejan de serlo para convertirse en miserables animales.

Están vendiendo el País por parcelas a precio de saldo: la sanidad, la educación que fue tu vocación, el transporte público, la materia prima más valiosa que puede tener un territorio, que es su mano de obra, sus trabajadores, aquí rondamos los 6 millones de parados y todos se encogen de hombros.

Nos sigues haciendo, querido José Antonio, una falta sin fondo. Si pudiera te regresaría, compañero.

  

 

 

jueves, 5 septiembre 2013

 

 

Creo que, sólo por un gesto de educación y respeto, no debería de vivir más tiempo que el que vivió mi padre.

Fue una persona anónima, como yo, pero pudiera ser que, después de José Tomás, de los tipos más valientes que he conocido.

 

sábado, 24 agosto 2013

 

Jorge García

 

Somos cambio, para qué?

 

Para ser de cáncer, reconozco que he pasado la luna de agosto bastante tranquilo. Ahora ando algo más agitado, adelantando problemas, como he hecho siempre desde los cinco años y viendo como otros ya creados no tienen solución.

Prefiero ver las cosas y detectarlas y hablarlas al momento a verlas y dejarlas pasar y usarlas meses después como armas arrojadizas y chantajes emocionales de los que no podré salir porque no recordaré nada.

Hoy, ahora, en este mismo momento, debería estar viendo el el LXII Circuito del El Corte Inglés Gran Premio Las Fuentes de Ciclismo.

La última vez que lo vi lo ganó Fernando Torres "Llerena",  amigo del Norte, Extremeño, que hizo media carrera de la mano de Jorge García, zaragozano, de Illueca, que ese año coincidieron como amateurs el ultimo año en Café Baqué para pasar al año siguiente al equipo profesional de la misma firma.

La crisis les separó al año siguiente cuando Baqué desapareció del pelotón profesional y Jorge encontró acomodo en Colchón Relax (ganando la etapa reina de la Vuelta a Valencia) y LLerena en el Extremadura Spiuk.

 

Verónica y Carlos Juan

 

Eran esos días que reconocía a los ciclistas en el pelotón por su forma de pedalear, o de ponerse de pie sobre la bici o por sus zapatillas.

Horas de cuneta y de compartir kms. con muchos de ellos

Eran otros tiempos, en los que dedicaba mucho tiempo a un deporte que ahora no tengo claro si era estar centrado o descentrado, pero desde luego, sí que más gratificante que estar tirado en la cama. Porque bajábamos puertos a más de 85 ó 95 km/h, sin pensar en la muerte y yo pienso en ella aquí postrado.

 

Carlos Juan, Fernando Torres y al final, Ibón González

 

Porque siento las mismas sensaciones, el mismo dolor de piernas, las mismas 180 pulsaciones, el mismo sabor a sangre en la garganta, al subir tres plantas andando por las escaleras que subir "La Escrita" a buen ritmo. Que persiste la obsesión por el pesaje diario, sin motivo alguno, en algo que subconscientemente puede abrirte las puertas de la anorexia.

Dice la hija del psiquiatra Rojas, la psicóloga Laura Rojas, que somos cambio.

 

Lo voy a mandar todo a la mierda y voy a dar por hecho de que no lo he sabido asimilar. Y punto final, que siempre es el principio de algo.

 

 

viernes, 23 agosto 2013

 

 

AUZ Entaban!

Jotake!

 

miércoles, 21 agosto 2013

 

 

 

Abel Mustieles

 

 

Seguramente, que a la mayoría de ustedes este nombre no les sonará de nada. Ixo rai!. Somos de Aragón. Ya sabemos lo que es tener gente sobresaliente, como Sheila Herrero, eternamente Campeona del Mundo de Patinaje de Velocidad y ni siquiera reconocer su rostro en una revista.

 

Y en eso no podemos echarle la culpa al forastero, cuando abres los periódicos de la tierra y los principales titulares son para el Barça, el Madrid o la Roja (que sigo diciendo que la primera vez que oí el adjetivo, pensaba que se trataba de Dolores Ibarruri).

 

Reconozco que aún a pesar de vivir en Gijón, ser Caspolino ha sido fundamental, obviamente, para conocer y seguir un poco la carrera de este este deportista de Caspe, el lugar donde nací yo.

 

Hace unos días, cuando se aseguraba la General de la Copa del Mundo UCI en Méribel, lo que supuso renovar el título conseguido en 2012 en Ginebra (Suiza) y alzarse también con el Campeonato de Europa UCI 2012, todo ello en la modalidad de Trial y 22 San Roques a sus espaldas, empecé a tomar conciencia de la injusticia que con Abel Mustieles* se iba a cometer un año más. Ni una pequeña reseña a nivel nacional, ningún telediario, alguna tv local y para de contar.

 

Después de esta pequeña presentación, vamos al grano y a la esencia de lo que todo esto significa.

El deporte, es como la vida. Sí, ya sé que Jesulín diría que es "como un toro", pero háganme caso, es como la vida.

 

Se basa en el sacrificio, en ser psicológicamente fuertes. Podría asegurar que el 80% es fuerza mental y el resto son aptitudes entrenables. La mentalidad también puede corregirse con un buen trabajo, pero nos viene impuesta.

 

Ustedes no se imaginan los días al cabo del año que un ciclista sale a entrenar sin ganas, acatarrado, con frío, con lluvia en zonas del norte, con polvo, niebla, viento y sol*, en Aragón.

La soledad del entrenamiento, las pulsaciones, las series, las repeticiones, las pruebas de esfuerzo, los umbrales, el lactato...

 

Todos los corredores UCI conocen y saben esto a la perfección. Todos vienen a entrenar un número similar de km/año y horas/semana.

Se merece el mismo respeto, porque ha sufrido el doble, el que llega el último en una etapa de montaña que el primero, que ha empleado 25' menos de sufrimiento en realizar el mismo recorrido.

 

Yo he sido siempre una persona muy competitiva. Desde niño. Pero reconozco que me fallaba la mentalización, el no creer en mi. Por eso, una vez dejado el deporte competitivo y pasar al otro lado, al de la preparación, en todos los cursos y clinics que he realizado y asistido me ha interesado mucho la asignatura de  psicología deportiva, la motivación de grupos; en definitiva, mis carencias.

 

Cuando hablamos de lo conseguido por Abel Mustieles, hablamos de lo difícil que es ganar una carrera. Algo que está al alcance de unos pocos durante una temporada.

Pero ser Campeón de la Copa del Mundo dos años consecutivos y Campeón de Europa a los 22 años sólo lo puede atesorar una persona generosa en el sacrificio, valiente, mentalmente centrada con el punto de locura necesario que te exige una especialidad como el Trial y todo ello agitado en una coctelera, da como resultado un ser humilde, amigo de sus amigos y trabajador. Un hombre de Caspe.

 

*He de confirmar que no conozco en persona a Abel Mustieles, por lo que todo lo aquí escrito, podría no ser. Los vecinos de Caspe y sus conocidos podrán confirmar o desmentir mis palabras. Sirva de todos modos como homenaje y reconocimiento a su trabajo y trayectoria deportiva. Gracias por llevar el nombre de Caspe por todo el Mundo.

 

*En recuerdo y homenaje a José Antonio Labordeta.

 

martes, 20 agosto 2013

 

 

Valentín Borroy con el uniforme del Rgto. de FF.CC

 

 

Dos semanas de silencio para una persona que le gusta expresar y escribir lo que siente y lo que piensa no hace presagiar nada bueno.

Tampoco hay que dramatizar. Muchas han sido las veces que he escrito "si no tienes nada que decir, cállate".

Estos días pensaba en los kilómetros que  he recorrido en ferrocarril,  tanto profesionalmente como de viajero. Calculo una cifra aproximada al millón de kilómetros, desde que mis padres nos subían en aquellos tranvías ligeros para ir a Caspe, que paraban en todas las estaciones y apeaderos, donde en todos lugares había vida, su mozo de andén, su guardagujas, su encargado de maniobras...

Recuerdo que cuando viajaba mi abuelo Valentín con nosotros lo conocían y saludaban por todas las estaciones; sus hermanos también eran ferroviarios y su madre guardabarreras en El Burgo de Ebro.

Al final, como en el anuncio de renfe, sus hijas no, pero su nieto fue maquinista.

El tren entonces sí que acercaba a las personas. Y en según qué estaciones, esperando el cruce, podías bajarte y tomarte una limonada en la cantina. Todas las estaciones tenían su cantina.

Ahora nada es como antes. Las estaciones están en su gran mayoría cerradas. Las importantes que han quedado abiertas lo estás con su personal mínimo. Los apeaderos abandonados y ocultos por la maleza...

Ya no volverán esos viejos trenes que nos llevaban hacia el norte cuando tenía 18 años y en los que, al no existir las tablet, los ipod, los iphones, los portátiles, te veías obligado a hacer uso de la palabra, algo que también hemos perdido o la lectura.

Yo he conocido y hablado de todo tipo de temas, con gente de lo más variopinta en aquellos expresos.

Eso sí. Somos un país pionero y exportador de Alta Velocidad. Da un gusto oiga, estar en tu pueblo y ver pasar el AVE a 300 Km/h...

Incluso la Estación de Delicias es inhumana, no está pensada en las personas. Es inmensa, descomunal, desproporcionada, arquitectónicamente espectacular, pero poco funcional, heladora, en invierno he visto a pingüinos con bufanda...

Echo de menos nuestro tren. El mío, el suyo, el de todos. Un tren social, vertebrador del territorio, que apueste firmemente por la seguridad, por la calidad del servicio y por el trato humano.

Y como respuesta, se encontrarían con la que daban la generación de ferroviarios de mi abuelo, una estirpe de trabajadores al servicio del ferrocarril del pueblo.

 

lunes, 6 agosto 2013

 

 

 

 

Agosto

 

 

Tengo un recuerdo vivo de los meses de agosto de mi infancia y pre-adolescencia que eran un "sinvivir".

Era vivir a una velocidad superior a la que el propio tiempo era capaz de marcar: les aseguro que vivíamos  bastante por encima de 60 minutos/hora.

Recuerdo como de más niños, debíamos pasar una especie de fichaje que nos imponían nuestros padres:

 

-A las once en tal velador...

-A las doce y media, en el kiosco de la música.

 

Ya en la juventud, en esa edad que empiezas a descubrir la vida, donde se forja la amistad y donde ciertos valores adquieren un sentido esencial para el resto de tu existencia, es cuando todo da un vuelco abismal.

Da igual comer (lo que ya importa algo más es no poder beber), íbamos al cine a echar una cabezada, nos gustaba ver los amaneceres desde la Porteta, asistimos a nuestros primeros conciertos en directo en el Pabellón de Deportes, que siempre eran más reconfortantes que ver tocar a Corita Viamonte en el Kiosco de la Plaza.

Además, alguno de aquellos conciertos (en mi caso el de Miguel Ríos) puso banda sonora al resto de mi vida y marcó una tendencia musical muy clara hacia la canción de autor, quizá cometiendo el error de dejar un poco de lado lo anglosajón.

Yo nací en Caspe, es verdad. Pero ello no debía de convertirme de por sí en un superhombre que no sintiera el frío ni el calor. Porque eso es lo que nos pasaba.

Recuerdo quedar con el resto de la pandilla a las cuatro de la tarde a 40º como si nada.

Las vaquillas, a las cinco de la tarde, como manda el Reglamento Taurino.

Lo del Tendido Sol y Tendido Sombra, será en Las Ventas, porque en Caspe, café para todos.

Hubo un año, con un amigo de Alfaro que se apuntaba a un bombardeo, que quisimos darle un par de pases "a la limón" a la primera de la tarde.

Íbamos con unas cortinas viejas, con unas flores encarnadas que harían de improvisado capote, entrenados, bien instruidos por mi tío Jesús Ariz, novillero y corredor  pamplonica en su juventud.

Podíamos decir que la teoría la llevábamos bien, pero siempre falla algo sobre el terreno...

Esperamos a la vaca los dos bien juntos tras las cortinas que nos servían de capote a la altura de aquella piscina central que tenía la plaza.

Salió el primer bicho por aquel toril, sin sentido. Aquella fue la primera vaca loca que vi en mi vida. Era una vaca roya, de esas malas, que parecía que se había fumado algo de las "eses" que venía haciendo.

Tomé la errónea decisión de soltar el capote y el bicho malo decidió acudir a lo que se mueve.

El resto obvia contarlo, salvo que como fue la primera, pues no había llegado la mitad de la familia.

Una vez puesta la antitetánica y realizadas las curas en hombro y cadera, cuando salía del botiquín, abro la puerta, miro hacia la izquierda y veo a mi abuelo Valentín Borroy bajando por el camino de las piscinas hacia la plaza de toros.

 

- Hostia!, exclame, cerrando la puerta.

- Qué te pasa ahora, me dijo el médico.

- Que está bajando mi abuelo.

- Anda, pasa y siéntate ahí un rato, que le tienes más miedo a tu abuelo que a la vaca.

 

Anécdotas aparte, esos Agostos de finales de los años 70 y principios de los 80 sirvieron sobre todo para que, gracias también a las nuevas tecnologías, podamos seguir en contacto, casi 35 años más tarde un grupo de amig@s que, en muchos casos, nuestros padres lo hicieron casi igual que nosotros.

Y pensar en ello, me dulcifica y me hace feliz.

 

sábado, 3 agosto 2013

 

 

Manuel Juan es el primero agachado por la izquierda

 

 

Juané

 

 

Imagino cómo debe de ser nacer en mitad de una Guerra Civil. Un 3 de agosto de 1937, hace 76 años, nació mi padre, Manuel Juan, en la Calle Borrizo, 17 de Caspe, en el mismo lugar que 28 años más tarde, lo hice yo.

 

Eso, señores, sí que fue un milagro, con lo que estaba cayendo ahí afuera y no lo de las bombas del Pilar,  justo un año antes.

 

Jamás escuché hablar a mi padre mal de su infancia y juventud.

 

Nos ha contado historias y fechorías, cosas de zagales, cómo se iban al Ebro antes de que lo embalsaran y se inventaran el Mar de Aragón, gracias a Luis Gavín. Se hacían fardos con cañas y se dejaban arrastrar por la corriente.

 

Mantuvo su inseparable cuadrilla de amigos, que cuando te quedas sin padre tan temprano, con apenas 10 años, es donde buscas los apoyos: Antonio Lasheras, Manuel Herrero, Luis Gavín, Felipe Liria...

 

Jugó al fútbol, dicen que no lo hacía mal, hasta que el trabajo y el balón se hicieron incompatibles.

 

Tenía yo 27 años cuando un cáncer asesino se lo llevó. Fue bastante injusto, pues se quedaron muchas cosas en el tintero.

Nunca olvidaré como, cuando tenía 16 años, se encerró conmigo en mi habitación y me habló de qué y cómo era la vida. No olvidaré como brotaron las lágrimas de sus ojos sintiéndose responsable de mi fracaso escolar en el bachillerato.

Fue una conversación que no debe de alejarse mucho, creo yo que la que tiene un apoderado con su torero minutos antes de salir a la plaza:

 

- El primero en suerte es un toro grande, de ancha cornamenta, un Miura astifino negro Bragao. Va dando derrotazos continuamente a izquierdas y derechas, pero tu tranquilo: coge aire, no es limpio en la trazada ni en la embestida. No le pierdas nunca la cara al bicho. Vamos, a la arena y a por la faena de tu vida.

 

Ahora soy yo el que gracias a los hijos de tus amigos, que el destino ha querido que también seamos amigos, haya podido estar un par de veces en casa de Felipe, que se acuerda mucho de ti, o haya tomado un café con Luis Gavín que lleva en su cartera una foto de todos sus amigos y le falta una tuya que le llevaré el próximo viaje que vaya a caspolinear.

 

Aquí las cosas están bastante complicadas y me alegro que te hayas perdido alguna cosa.

"Desde que no estás nos haces una falta sin fondo"

Te marchaste demasiado pronto y aquí nos dejaste, llorando, siendo hortelanos de la tierra que ocupas y estercolas, Compañero del alma, tan temprano.

 

Felicidades y gracias por dar tu vida para sacar la nuestra adelante.

Quiero que todo el mundo sepa que fuiste un hombre bueno, pero como padre nos diste tanto, con nada, que me enseñaste a ser feliz con sólo sentir.

 

 

martes, 30 julio 2013

 

 

No sé si les habrá ocurrido alguna vez,  pero llevo una temporada en la que me miro al espejo y no me reconozco.

La imagen que me devuelve el la de un ser extraño, lleno de marcas y cicatrices que el arado de la vida se ha encargado de surcar.

Veo a un hombre derrotado con unos ojos pequeños y muy hundidos. Con bolsas eternas de tanto llorar.

El espejo sólo me devuelve tristeza. Y sé que yo soy el espejo de la gente que me rodea.

Últimamente, me puede la presión. Es como si cada día fuese una final de Champions.

 

lunes, 29 julio 2013

 

 

Caspolineando

Artículo encargado por mi amigo Alfredo Grañena para colaborar con la

web del Castillo del Compromiso de Caspe.

 

http://castillodelcompomiso.org/?p=2881

 

El pasado viernes recibí aviso de mi amigo Fito, que quiere comenzar una nueva sección en la web del Castillo que se va a llamar “Caspolinear”, un término que es cierto que empecé a utilizar cada vez que hacía alguna visita a Caspe.

 

El gerundio caspolineando adquiere una dimensión mayor de la que uno se puede imaginar. Cuando mi esposa y yo decidimos ir a caspolinear lo que en realidad pretendemos, aparte de recorrer sus calles viejas, callejones y callejas, es poder disfrutar de la restauración de sus monumentos, que con tanta rabia, lucha y rasmia, la juventud de esta ciudad con el consejo de sus mayores, han sabido levantar. La Ronda de Boltaña canta muy bien eso de que el recuerdo vuelve tierno hasta el pan duro de ayer.

 

Así, ahora podemos contemplar y visitar el Castillo del Compromiso, y es obligación de todos que sea un referente en Aragón, por historia y lo que significó.

 

La Ciudad de Caspe no puede permitirse tener el Centro de Interpretación de la Historia de Aragón tal y como la tiene en estos momentos. Un Centro tan importante como ese, con el material que dentro custodia; el Ayuntamiento debería de ser consciente de lo que alberga, dotarle de más significado, publicitarlo más y colocarlo en el lugar que le corresponde (no situación, que es magnífica ,sino lugar). Gracias al Sr. Cirac lo pudimos visitar mi esposa y yo.

 

Pero bueno, además de esto, caspolinear es volver una esquina y encontrarte con Alfredo Grañena y coger un buen capazo con él. Pero es dejar a Fito y ver que Javi está desmontando su tenderete de productos ecológicos. Siempre se queja. Nunca vende lo suficiente, menos los tomates secos, que de esos tenemos acaparada la cosecha del año.

 

Seguimos Calle Mayor arriba, mientras le explico a mi esposa Ana dónde me llevaba mi padre a cortarme el pelo en la plaza y diciéndole dónde estaba el Bar del Nonclo, cuando vemos que bajan corriendo Marta Escorihuela y su sobrina Irene Burillo. Nos abrazamos, justo saludarnos, no quieren romper la media. En cuanto nos dejan le digo a mi esposa:

“-Estas quieren bajar de los tres minutos, fijo-“.

Mi esposa encoge los hombros y continuamos caspolineando.

 

Decidimos subir por la calle Tudón y a mitad de calle me he quedado parado, blanco. Por la otra acera reconozco a Perico Samper, el de las aguas. Procesionaba con mi padre y nosotros en el Nazareno. Mi padre le encargaba nuestra custodia. No lo había vuelto a ver. No pude aguantar el impulso. Crucé a grandes zancadas la calle me planté delante de él y le dije:

-Perico!

Su mirada parecía perdida. Tardó en concentrarse en mí.

-No me recuerdas?

-Eres el hijo de Manuel Juan, que tocaba el timbal en el Nazareno.

Lo abrace con todas las fuerzas que me quedan, que tampoco son muchas. El no movió un músculo y continuó su camino. Le seguí con la vista hasta que lo perdí metiéndose por el callejón que da a la Calle Vieja desde la Placeta de la Virgen. La Torre de la Colegiata fue testigo de ese encuentro.

Mi esposa me susurró al oído:

-Estará caspolineando.

-Sí, seguro que sí. Lo mejor que se puede hacer cuando vienes a Caspe, es Caspolinear.

 

Cuando ya volvíamos Calle Mayor abajo, antes de llegar al Ayuntamiento, le comentaba a mi esposa dónde estaba el cuartelillo de la Policía Municipal, la Biblioteca Pública o Radio Caspe, cuando una voz gruesa, como de hombre de mar, detrás de nosotros, nos grita:

 

-Sr Borruey, hace un café?

-Hombre, Don Joaquín Cirac, el hombre que susurraba a los osos en Rimer. Por el honor de mi abuelo Valentín que le acepto ese café y le explico un par de cosas. Además hoy me apetece conspirar.

 

A la gente que vivimos fuera nos ha gustado el verbo Caspolinear. Creo que define muy bien lo que quieres y sientes por tu pueblo y sus gentes.

 

Resumiendo, a groso modo, esto sería caspolinear. Disfrutar de Caspe, pero sobre todo de sus gentes. Moverse como antaño, a toque de sirena. Nos falta orgullo. Hemos vivido demasiados años, generaciones, con complejos, sin darnos cuenta del patrimonio y el valor que teníamos a nuestro alrededor. El más importante, el de la palabra. Ese no lo hemos perdido. Basta echar un vistazo a las páginas que Fito ha creado para ver la participación y la actividad que tienen. A los Caspolinos les gusta hablar, recordar a los suyos, preocuparse por sus vecinos y si hubiese que ir a esguaz!, pues todos a una a limpiar la acequia principal.

 

Levantemos la cabeza cuando oigamos el nombre de nuestra Ciudad. Sólo los traidores y malnacidos renuncian de la tierra que les vio nacer a ellos, a sus padres, a sus abuelos y bisabuelos y saben que en las noches de luna ven la misma luna que veían ellos y en los amaneceres el mismo sol que les acompañaba al tajo.

Sé que el Caspolino ausente me entenderá mejor, como Maite Galindo o Merche Fortuño, que también suelen utilizar esta palabra. A los residentes en Caspe tal vez os falte un poquico para sentirla de verdad.

Tal vez a mí me sobre, porque yo siento la ausencia de lo que me falta como notó José Antonio Labordeta la muerte de su hermano Miguel:

 

Y todo el gesto duro

de la vida

se vuelca en mi costado

dañándome la ausencia

con que nos has dejado”

Nos haces una falta sin fondo

José Antonio Labordeta

 

 

Este texto lo quiero dedicar a todos los Caspolinos ausentes, pero sobre todo a cuatro amigos inseparables: Luis Gavín, Antonio Laheras, Manuel Herrero y Manuel Juan.

A Agapito Fortuño y a Asunción Bru, en el I aniversario de su muerte.

Carlos Juan Borroy

Zaragoza, Julio 2013

 

 

domingo, 28 julio 2013

 

 

Mi psiquiatra me manda no utilizar el ordenador y mantenerme alejado también del móvil. Hay algo que esta señora, que ya tiene su edad, debería saber ya. Y es el esquizoide carácter aragonés.

Y luego, que me explique la relación directa o indirecta que hay entre mantener un par de sitios web, colaborar con algún escrito que te encargan y una apendicitis.

Creo que aquí se están haciendo las cosas muy mal. Excesivamente mal.

Te ofrecen un ingreso como un apartamento en Torrevieja.

Me estoy cansando de repetir siempre las mismas historias, las mismas mierdas que me han traído hasta aquí.

Si hay solución, que lo digan y si no la hay, que lo digan también y dejen de empastillarme, que al final voy a ser un puto yonki.

 

viernes, 26 julio 2013

 

 

 

Desconfío, totalmente, del género humano. Del vivo. Esta guerra que tengo perdida desde que la empecé hace diez meses, me ha ido dejando cada vez más sólo, incomprendido y abandonado.

Ahora no soy nadie, mi psiquiatra, me pide que abandone y me mantenga alejado del móvil y del ordenador, justo las dos únicas cosas que me mantienen entretenido y me hacen bien.

Ahora veo claro que la lucha será desigual, que al equipo médico les importas una mierda y que en septiembre, cuándo pase el tribunal médico, me mandarán a trabajar, como un puto cadáver y punto.

Y será muy fácil que los ochenta muertos de Santiago de Compostela para diciembre se queden cortos Si yo salgo ileso, no se qué haré, porque con esa tragedia a mis espaldas no podré vivir

Para entonces alguien de bata blanca  y número de Colegiado y algún Director de renfe acabarán en la cárcel por no velar por la salud de los trabajadores.

 

 

miércoles, 23 julio 2013

 

 

 

 

  1. Pienso en ti, en vosotras, que me apartáis del precipicio cuando estoy a tan sólo un paso de él.

    Pienso en el que está detrás de mi, para que al menor despiste empujarme y despeñarme.

    Pienso en las voces que me llaman, que me reclaman.

    Voces que ya no pertenecen a este mundo. Pienso que veo mi vida por un retrovisor. No hay nada adelante. Todo, todo, ha quedado atrás.

    Pienso el porqué no me da sosiego las experiencias de amigos y amigas que han pasado por trances parecidos y han conseguido salir (con lucha, que nadie les regaló nada).
    Pienso en que no doy más de sí. Lo he dado todo. Con el tema de Miguel y José Antonio Labordeta me vacié para recibir la puñalada más cruel que jamás me han dado. No debí confiar de la burguesía y hacer las cosas a mi manera. ¿Los derechos de autor por un poema de Miguel en un marcalibros? Te los pago yo, Angela, que siempre llevo algo suelto por los bolsillos. Los herederos, mas usureros no pueden ser por una causa como esta. Los pagaría Zaragoza entera.
    Pienso que sólo me queda esperar. Es cuestión de paciencia, de no cuidarse y un día no despertar. Espero vuestra comprensión a una situación muy meditada y el perdón por no haber sabido hacer las cosas de otra forma
    .

    La culpa no es sólo de uno. Es una concatenación de hechos que te llevan a un callejón sin salida. Cuando pretendes darte la vuelta para hacerles frente son batallón.
    Noto que cada día me cierro más. Creo que he contado todo lo que tenía que contar. No hay más. Ya no me salen las palabras o cada vez son más disparatadas.

    Por eso yo prefiero que queden escritas. Ya saben, por aquello de "si quieren vivir mil vidas, lean libros. Si quieren vivir para siempre, escriban".

    La escritura, además de servir para comunicarme de un modo que sería imposible hacerlo de otra forma, me hace eterno, lo cual hace muy feliz a la gente que me quiere y jode, no saben cuanto, a los que me odian.

     

Escribir me hace libre.

 

jueves, 18 julio 2013